Introducción
Fundado en 1998 y emplazado a los pies del Parque Nacional Huerquehue, diseñado por el arquitecto ambientalista Igor Rosenman, el refugio es un monumento a la sencillez y al agrado de convivir con la naturaleza. Practica el desarrollo sustentable en todo su quehacer y su construcción de 160 mts2 totalmente en madera, tiene todas las comodidades necesarias para disfrutar al máximo la estadía en el Parque Nacional Huerquehue: Energía de su propia hidrogeneradora, baños con agua caliente, restaurant, kitchenette, sala de estar, biblioteca, mesas al aire libre. En el 2002 se incorporó un área de sauna y baños fríos, que se ha transformado en una gran fuente de reparación, sanación y placer para sus visitantes. Con capacidad para alojar a 14 personas y atender en su restaurant a 30 personas, une la cultura, el arte culinario nacional y la belleza del entorno. Una pequeña biblioteca/discoteca, con seleccionados títulos de música y literatura, unidos al imponente mural de 12 mt2 realizado por el pintor chileno Claudio Rodríguez, otorgan al refugio una atmósfera de tranquilidad y respeto por el medioambiente y la obra humana. El Refugio Tinquilco cuenta además con una hectárea de terreno de bosque nativo, playa en el Lago Tinquilco, un arboretum con una muestra de 18 especies de la zona, y huertos e invernadero para abastecer de hortalizas a la exigente y fresca comida del restaurant.
Gastronomía
La Gastronomía del Refugio, en poquísimo tiempo, se constituyó en referente obligado para pasajeros y caminantes, quienes han disfrutado de la sencilla, pero sabrosa cocina regional y nacional. Apostando a la raíz misma de los sabores de frutas, semillas, carnes y legumbres de la zona, el restaurant del Refugio se consolida como uno de los mejores y más autóctonos de la región. Base obligada para disfrutar en toda su magnitud las caminatas por el maravilloso y único Parque Huerquehue.